Grateful Dead

La legendaria banda rockera norteamericana Grateful Dead se ha dado un baño de masas a principios de julio (3, 4 y 5) en la conmemoración de su 50 aniversario, con tres conciertos en el Soldier Field de Chicago –y otros dos en California- en los que ha conseguido reunir a más de 250.000 personas. Sólo en Chicago se vendieron un total de 212.608 entradas.

Un fenómeno de masas, en definitiva, que muestra obviamente el tirón de esta banda musical liderada en sus inicios por el fallecido guitarrista y vocalista Jerry Garcia y que, a su vez, está muy relacionado con su vocación innovadora y rompedora, que les llevó a construir una gran red social -mucho antes de que se intuyera el nacimiento de Facebook o Twitter- permitiendo las grabaciones de sus conciertos de forma gratuita y la consiguiente difusión de sus espectáculos y canciones a modo de lluvia fina por todo el mundo. Incluso permitían el acceso a la zona de la mesa de mezclas para que la grabación del sonido fuera de mayor calidad.

Micros abiertos

Como nos recuerda David Meerman Scott en la serie de post que ha realizado con motivo del 50 aniversario de esta banda de rock –en la que pone de relieve el gran acierto de su estrategia pionera de marketing de contenidos-, esta fue una de las claves de su gran éxito: la gente grababa sus conciertos de forma gratuita y, frente a quienes consideraban –la gran mayoría de la época- que este atrevimiento iba a ir en detrimento de la venta de sus discos y, además, iba a afectar negativamente a la asistencia de fans a sus conciertos…, fue creándose una gran marea de seguidores de esta mítica banda que deseaban vivir la experiencia de verles en directo. Y contribuyó a su vez a que vendieran discos como churros hasta llegar a los 19 álbumes de oro, seis de platino y cuatro de multi-platino.

Y todo ello, mucho antes de que entráramos en la era de internet y del acceso gratuito y descargas de los productos musicales, lo que muestra de alguna forma el potencial que puede llegar a tener para una organización (grupo de música, empresa, etc.) la disposición de su contenido de calidad al servicio de su público, sean fans o personas interesadas en el producto en cuestión.

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Esta es una de las máximas de la estrategia de marketing de contenidos, es decir, generar, crear o facilitar el acceso a una profusión de contenidos de calidad, sea en el formato que sea (video, audio, blogs, e-books…), para promover la atracción de potenciales interesados o clientes a tu negocio. Los contenidos van haciendo su camino, generan links de otras webs, generan tráfico, leads, y provocan que el algoritmo de Google se dé por enterado y te posicione en el ranking.

Es decir, frente a quienes creen que cuando ofreces contenidos, ideas o pequeñas dosis de tus productos de forma gratuita puedes provocar que tu público ya no quiera hacer ‘negocio’ contigo o no asistir a tus conciertos, Grateful Dead demostró que el mundo se te puede abrir de par en par cuando tú tomas la iniciativa y das acceso a dichos contenidos, los compartes públicamente.

Una experiencia que puede resultar válida también para las estrategias de marketing de contenidos de las empresas, como así quedó recogido en el libro ‘Marketing lessons from the Grateful Dead: What every business can lear from the most iconic band in history’, escrito por David Meerman Scott y Brian Halligan.

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