4 aplicaciones esenciales de las redes sociales en tu empresa

 

Todo comenzó hace unos 10 años. Los primeros pinitos en redes sociales a base de experimentación y mucha voluntad, fueron determinantes a la hora de convencer a los responsables de comunicación de las empresas de que había que apostar por la denominada web 2.0 o web social. En los departamentos de Marketing y Comunicación entendieron antes que nadie el cambio de paradigma que se avecinaba en los entornos corporativos.



Las organizaciones desde entonces se han ido poniendo las pilas a base de recursos y formación y, si bien aún hay mucho camino por recorrer, nadie cuestiona a día de hoy la utilidad y el valor de las redes sociales en el nuevo escenario digital.

No se trata de una moda pasajera. En 2017 el recién elegido presidente de Estados Unidos se dirige al mundo globalizado a través de Facebook Live o Twitter. El personaje en cuestión y su séquito de asesores de comunicación, han entendido muy bien las nuevas reglas del juego.

Pero el mundo de los Social Media no va solo de grandes números de fans, followers o viewers. Junto a estas mareantes cifras de impacto, hay que poner en valor otros beneficios que podemos lograr a través de las nuevas plataformas: inmediatez, ubicuidad, posicionamiento, colaboración, incremento del tráfico web, captación de leads, innovación abierta, canal directo, etc.

A continuación, compartimos varias de las aplicaciones de las redes sociales más extendidas en la actualidad que, tal vez, puedas poner en marcha en tu empresa:

 

Comunicación externa:

La comunicación externa es la aplicación más obvia de las redes sociales en el seno de una organización. La difusión multicanal de mensajes corporativos se realiza ya de forma bastante generalizada. Bajo una orientación estratégica, conseguimos impactar en nuestra audiencia proyectando los valores de la marca y alcanzando altas cotas de posicionamiento y notoriedad.

Sin embargo, el gran reto está en convertir a nuestra empresa en una referencia, en un líder de opinión para nuestro sector, que consiga establecer sólidos lazos con personas y agentes de interés y sea capaz de generar conversación y comunidad. Y esto no es, para nada, una tarea sencilla. Todo pasa por establecer una hoja de ruta estratégica coherente, asignar recursos, generar contenidos de calidad relevantes para la audiencia, establecer una máxima de "ensayo y error", medir, medir y medir... y ser paciente y constante a partes iguales.

 

Comunicación interna:

La vertiente de la comunicación interna resulta muy interesante por las posibilidades que ofrecen las redes sociales. Mediante la puesta en marcha de sencillas acciones de sensibilización, podemos crear el ambiente óptimo para convertirnos en una empresa social también de puertas adentro.

La gestión del conocimiento y la generación de nuevas ideas, por ejemplo a través de un grupo privado corporativo en LinkedIn, permite crear sinergias entre personas que trabajan muy cerca, pero profesionalmente se encuentran muy lejos el uno del otro.

El empleo de herramientas tipo Yammer o Slack puede redundar además en una mejora de la productividad y de los procesos internos.

Para fomentar la participación, contrarrestar las barreras (que siempre hay) y sumar a un buen número de trabajadores a la causa, nada mejor que establecer un sencillo marco de actuación corporativo en forma de guía de usos y estilo en social media.

 

Captación de talento:

Es uno de los grandes retos a los que se enfrentan muchas organizaciones: han de ser capaces de atraer y retener el talento de las personas, cada vez más especializado, globalizado y competitivo.

En este contexto, el reclutamiento a través de los medios sociales se revela como una gran oportunidad de acercamiento y captación de los millennials o nativos digitales.

La monitorización, análisis y evaluación de datos académicos y profesionales junto a la detección de habilidades personales y calidad humana, permiten tener fotos bastante fidedignas de las aptitudes y actitudes de los posibles candidatos. Para bien y para mal, empleador y futuro empleado, ya conectan y se reconocen mutuamente antes de la primera entrevista.

 

Vigilancia estratégica e inteligencia competitiva:

La vigilancia estratégica y la inteligencia competitiva son las principales armas que tienen las organizaciones para tratar de sondear lo que ocurre en su sector y analizar las tendencias del mercado, a sus competidores y potenciales clientes.

A través de un dashboard de monitorización que emplee fuentes como Google Alerts, Feedly, Follow the Hashtag, Twitter, Facebook o LinkedIn, se puede sistematizar de forma ágil un método de vigilancia competitiva para tu empresa.

La escucha activa a influencers y conversaciones clave, por ejemplo a través de hashtags de Twitter o Grupos de LinkedIn, puede contribuir a la detección de nuevas oportunidades de negocio y a redefinir el marco para la toma de decisiones estratégicas de la empresa.

 

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